El economista Jorge Bertero ofreció en Otros Ambitos (Del Plata Rosario93.5) un detallado balance sobre la coyuntura económica de la Argentina, poniendo el foco en la brecha existente entre la estabilización de los indicadores macroeconómicos y las dificultades diarias que enfrenta el sector microeconómico.
Bertero advirtió que el tipo de cambio se mantiene controlado de manera indirecta —mediante la intervención en mercados de futuros y un menor ritmo de compra de dólares—, lo que presiona a la baja a la divisa pero impacta de lleno en la microeconomía. Esta dinámica, sumada al contexto de desaceleración y sobreproducción de China que inunda los mercados internacionales con bienes industriales de alta tecnología a precios muy bajos, afecta gravemente a sectores locales como la industria automotriz.
Puntos clave del análisis económico
Sectores dinámicos vs. empleo: Los mayores ingresos de divisas están concentrados en cuatro pilares altamente productivos: la minería (cobre, oro, litio), la energía (petróleo y gas en Vaca Muerta), los agronegocios y la economía del conocimiento. Sin embargo, Bertero remarcó que estos sectores son intensivos en capital pero demandan relativamente poca mano de obra directa.
Superávit fiscal y deuda: Aunque se valoraron los avances hacia el equilibrio fiscal, el economista señaló que parte del resultado positivo se sostiene en el diferimiento de pagos a proveedores y en recortes de gasto que enfrentan reclamos judiciales por parte de las provincias y universidades públicas. Asimismo, enfatizó que la estructura de la deuda argentina —mayormente expresada en dólares y a tasas altas— mantiene el riesgo país en niveles elevados en comparación con la región.
Distorsiones tributarias locales: Bertero cuestionó la superposición de tasas municipales (como las de registro e inspección) e impuestos provinciales (como Ingresos Brutos y tasas viales sobre combustibles), argumentando que generan asimetrías de precios incluso dentro de una misma provincia e incrementan la carga sobre el sector privado.
Finalmente, el especialista concluyó que el desafío central para sostener las reformas en el tiempo radicará en evitar los virajes drásticos entre extremos ideológicos y consolidar un esquema de ajustes graduales pero sostenibles que priorice el gasto estratégico sin desatender la actividad productiva local.