El economista Jorge Bertolino, analizó en Otros Ámbitos (Del Plata Rosario 93.5) la compleja situación económica y financiera de la Argentina y abordó el incremento del riesgo país, las tensiones con los gobernadores, la evolución de los precios relativos y el rumbo político del Poder Ejecutivo.
En relación con el escenario financiero actual, caracterizado por caídas en las acciones, pérdidas en los bonos y un riesgo país que ronda los 700 puntos, Bertolino explicó que, si bien existen perturbaciones en los mercados internacionales, los factores idiosincrásicos y la incertidumbre local continúan teniendo un impacto significativamente más negativo en el país.
Uno de los puntos centrales del análisis giró en torno a las proyecciones económicas difundidas por las autoridades. El especialista calificó como un error estratégico la fijación pública de metas con fechas y cifras precisas, al sostener que la literatura económica advierte contra tales compromisos. A su criterio, la promesa de alcanzar inflación cero en plazos inflexibles o de inaugurar períodos de bonanza inmediata genera expectativas desmedidas que, de no cumplirse en el tiempo previsto, derivan en un fuerte pesimismo por parte de los operadores del mercado. Explicó además que los efectos de la emisión y el equilibrio monetario suelen requerir plazos prolongados para consolidarse y que existen rezagos tarifarios y choques externos que condicionan ese ritmo.
En cuanto al modelo de apertura y desregulación, Bertolino se mostró a favor de un esquema de libre mercado respaldado por la responsabilidad fiscal. Sin embargo, aclaró que la principal objeción al Plan del Gobierno reside en la velocidad de su ejecución y en los instrumentos utilizados. Señaló que la combinación de un ritmo acelerado de apertura con un tipo de cambio relativamente atrasado y una alta carga impositiva termina afectando la competitividad de diversos sectores productivos, a los que les cuesta adaptarse al nuevo contexto.
Al evaluar la situación internacional, descartó que medidas de corte proteccionista como las aplicadas en Estados Unidos representen el camino adecuado, atribuyendo los problemas de esa economía a la irresponsabilidad fiscal y al déficit persistente, y reafirmando que la vía sostenible pasa por la reducción del gasto público.
Respecto a la dinámica política, el economista identificó el frente institucional como el flanco más endeble de la gestión nacional. Consideró que existe una seria falla en la capacidad de negociación con las provincias y el Congreso. No obstante, también atribuyó responsabilidad a las administraciones provinciales y municipales, a las que acusó de mantener un nivel de gasto elevado —asociado a la cercanía de calendarios electorales— y de asfixiar al sector privado mediante impuestos como Ingresos Brutos y tasas locales. Para Bertolino, esta falta de coordinación atenta contra la baja general de precios y la reactivación.
Finalmente, de cara al futuro de los títulos públicos y el riesgo país, se mostró confiado en que los indicadores tenderán a estabilizarse en niveles mucho más bajos tras los próximos compromisos electorales, independientemente del resultado. Sostuvo que la sociedad argentina ha internalizado el costo de las políticas populistas y no respaldará opciones que promuevan el default o la ruptura con organismos internacionales, reconociendo el giro estructural que significó el ordenamiento fiscal. En ese marco, destacó la conveniencia de fortalecer la construcción política con figuras de mayor volumen de negociación para consolidar las reformas iniciadas.