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Aldo Abram: “Las divisas no son del país sino del que produce”

El director de la Fundación Libertad y Progreso Aldo Abram en Otros Ámbitos (Del Plata Rosario 93.5) volvió a poner el foco sobre uno de los temas más sensibles de la agenda económica argentina: la propiedad y disponibilidad de las divisas. Para el especialista, el concepto de que “faltan dólares” es una falacia derivada de una mala interpretación del derecho de propiedad y de políticas monetarias distorsivas.

El derecho sobre la producción
La frase central de su análisis —”las divisas no son del país, sino del que las produce”— apunta directamente contra la normativa vigente que obliga a los exportadores a liquidar sus dólares en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Abram sostiene que el fruto del esfuerzo del productor (ya sea del agro, la industria o los servicios) le pertenece legítimamente a él y no al Banco Central.

“Se ha instalado la idea de que los dólares que entran por exportaciones son un recurso nacional que el Estado debe distribuir. Eso es un error conceptual grave. Esos dólares son propiedad privada de quien exportó un bien o servicio”, señaló el economista.

El impacto del “cepo” y la brecha
Abram también se refirió a las restricciones cambiarias, comúnmente denominadas “cepo”. Según su visión, estas medidas no solo desalientan la inversión, sino que generan una escasez artificial. “Cuando el Gobierno pone un precio máximo (el dólar oficial) por debajo del valor real de mercado, la demanda sube y la oferta desaparece. Por eso parece que faltan dólares, pero lo que falta es libertad de mercado”, explicó.

En este sentido, advirtió que la unificación cambiaria es una condición necesaria para que la economía argentina pueda volver a crecer de manera sostenida. Según el director de Libertad y Progreso, mientras el Banco Central siga “atrapando” divisas de manera forzada, el incentivo para producir y exportar más será siempre limitado.

Perspectivas de salida
Para el economista, la solución no pasa por “conseguir más dólares” mediante deuda o acuerdos temporales, sino por generar confianza y estabilidad monetaria. “Si se respetan los derechos de propiedad y se deja de emitir para financiar al Tesoro, el peso dejará de perder valor y los argentinos dejarán de huir hacia el dólar como refugio”, concluyó.

La mirada de Abram resuena en un contexto donde el debate por la salida del cepo y la competencia de monedas sigue siendo el eje principal de la gestión económica actual, planteando un desafío directo a la estructura regulatoria que rige en el país desde hace años.