El diputado Diego Giuliano en Otros Ambitos (Del Plata Rosario 93.5) dijo que votó en contra del proyecto oficialista que obtuvo media sanción. Asegura que la quita de subsidios al gas golpeará con dureza a los sectores vulnerables y generará subas de hasta el 50% en las facturas invernales.
Giuliano, manifestó su firme rechazo al proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo nacional que modifica de raíz el régimen de subsidios al gas para las denominadas “zonas frías”. Tras la sesión en la Cámara Baja donde la iniciativa obtuvo media sanción, el legislador de Unión por la Patria alertó sobre las graves consecuencias que la medida tendrá para las economías familiares de su provincia, asegurando que un amplio universo de usuarios perderá la bonificación en momentos de alta necesidad estacional.
“Ya se llevaron los subsidios del transporte, ahora van por el gas”, recriminó con dureza el exministro de Transporte y referente del Frente Renovador. De acuerdo con las estimaciones técnicas compartidas por Giuliano, el recorte impactará de forma directa sobre 551 mil usuarios santafesinos, una cifra que, analizada en términos demográficos y de convivencia familiar, representa a más de un millón 700 mil personas damnificadas en la región de cara al invierno.
Una “amputación completa” al beneficio
El esquema de Zona Fría, consolidado mediante ampliaciones normativas en 2021, opera redistribuyendo un recargo tarifario generalizado para aplanar el costo del servicio en regiones que registran marcas térmicas invernales muy bajas. La reforma aprobada por el oficialismo y bloques aliados apunta a retrotraer los alcances del beneficio bajo la premisa de generar un ahorro fiscal estimado en una banda de entre 200 mil y 400 mil millones de pesos.
“En nombre del equilibrio fiscal, se apela al desequilibrio social y, en este caso, a la crueldad. Nos oponemos a esta reforma insensata que golpea muy duro a miles de santafesinos y santafesinas”, aseveró Giuliano de manera categórica.
Para el diputado, la nueva redacción legal representa “una amputación completa del subsidio” que desarticula la certidumbre de los usuarios de ingresos medios y bajos. Criticó, además, el hecho de que a partir de ahora se obligue a la población a realizar trámites de excepción individuales que cruzarán bases de datos tributarias de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Este mecanismo burocrático, argumentó, terminará excluyendo a personas vulnerables por criterios meramente administrativos.