El CEO Federico Trucco tiene tres días hábiles para ratificar una denuncia que podría alterar el tablero de la disputa societaria.

La presentación judicial apunta a una transferencia de acciones que hoy tendrían un valor cercano a los US$ 30 millones y que, según la denuncia, se concretó mediante documentación bajo sospecha.
También se investiga una presunta falsificación de firma y el accionar de un banco de Nueva York que habría autorizado la operación sin verificar cambios en la representación de la compañía.
Una denuncia que comenzó a ser analizada por la Justicia penal santafesina amenaza con convertirse en un punto de inflexión dentro de la compleja crisis que atraviesa el grupo Bioceres. La presentación judicial pone bajo la lupa una transferencia de acciones que, de acuerdo con los denunciantes, habría sido realizada mediante una serie de irregularidades que ahora son materia de investigación.
Según fuentes de la empresa, el CEO de Bioceres, Federico Trucco, dispone de tres días hábiles para ratificar formalmente la denuncia. Ese paso procesal es seguido con especial atención por las partes involucradas, ya que podría abrir una nueva etapa en una disputa societaria que desde hace meses enfrenta a distintos sectores vinculados al control de la compañía.
El expediente gira en torno a acciones que al momento de la operación estaban valuadas en aproximadamente 12 millones de dólares, pero que actualmente tendrían un valor cercano a los 30 millones. Por esa razón, cualquier avance judicial podría tener consecuencias relevantes no sólo desde el punto de vista penal, sino también económico y societario.
De acuerdo con el contenido de la denuncia, el Banco Continental de Nueva York habría autorizado la transferencia de acciones que permanecían bajo custodia sin corroborar que la persona que suscribió la documentación ya no integraba la empresa desde hacía aproximadamente tres meses. La presentación también sostiene que se habría utilizado una carta de indemnidad con una firma presuntamente falsificada atribuida al propio Federico Trucco.
La investigación adquiere una dimensión aún mayor porque, según fuentes cercanas a la compañía, los hechos denunciados podrían abrir la puerta a revisar operaciones anteriores y reconstruir decisiones tomadas durante los meses previos a la profundización de la crisis corporativa. En ese sentido, la causa podría extenderse más allá de la operación puntual que dio origen a la denuncia.
Dentro de la empresa consideran que una eventual recuperación de esos activos representaría un respaldo económico significativo para una estructura que actualmente enfrenta múltiples frentes judiciales y financieros. También podría generar un impacto favorable para acreedores y accionistas que siguen con preocupación la evolución de los acontecimientos.
La denuncia no formula acusaciones directas contra el empresario uruguayo que mantiene una disputa por el control del grupo. Sin embargo, la Justicia deberá determinar cuál fue la participación de cada uno de los actores involucrados y si existieron responsabilidades penales derivadas de las operaciones cuestionadas.
En los tribunales santafesinos existe expectativa respecto de las primeras medidas que podrían adoptar los fiscales. Requerimientos documentales, pericias sobre firmas y análisis de la documentación vinculada a la transferencia de acciones aparecen entre las herramientas disponibles para reconstruir el recorrido completo de la operación.
Lo que comenzó como una controversia societaria podría transformarse en una de las investigaciones empresariales más relevantes de los últimos años en Santa Fe. Si la denuncia avanza y los hechos logran acreditarse, la causa no sólo podría modificar la interpretación de lo ocurrido dentro de Bioceres, sino también alterar el escenario económico y judicial de una compañía que atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia