La crisis migratoria en Ceuta comenzó a mostrar sus primeros movimientos de contención. El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, informó este viernes que, hasta las 13 (hora españa), más de 25.000 personas que habían ingresado en los últimos días regresaron voluntariamente a Marruecos, a un ritmo de unas 150 personas por minuto. Además, los muertos ya ascienden a 43, según confirmaron fuentes policiales a EFE.
La magnitud de la llegada generó diferencias en las cifras oficiales. Mientras el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, sostuvo que cerca de 60.000 personas cruzaron hacia la ciudad autónoma en apenas 24 horas, el Gobierno español redujo esa estimación y la ubicó en torno a las 50.000.